Verso · 6 dic 2004
Oda sentida a Ascanio Arosemena
Seres borrados por los siglos están velando por nosotros desde lejos.
Francisco Luis Bernárdez
Mira dónde estoy, Ascanio:parado junto a la brechaque abrieron colosos brazosque ayer te hicieron afrentaEn tierra, tus huesos santos;los míos, buscando tu fuerzapara seguir trabajandoy que Panamá florezca
La vida no es justa, hermano,o serías tú el que estuviesecargando en tus hombros barcos,batiendo en sueños las hélicesYo - ensombrerá'o con cutarras -viviría en mi pueblo heroico,no en esta Ciudad de marras,donde Ascanios quedan pocos
Pero eso dictó el destino:que tú entregaras tu sangre,y, con el valor más fino,murieras por mí, delantedel pelotón de patriotasque tuvieron el coraje,de marchar hasta la Zona,a vencer al Arrogante,con la patria como axioma...¡y la bandera ondulante,envuelta en una saloma!
La historia es absurda: quiso,cuarenta años tardía,que fuese yo el herederode gesta tan singulary con mérito académico- pero sin tu valentía -viniera desde tan lejosa servirte en el Canal
Del suelo donde reposasel Gigante ha sido echado;han vuelto a nacer las rosas:el trabajo ha comenzadoTu bandera se enarbolasoberana en dos océanosEs de tu patria la Zona;la Vía, de tus hermanos
Serías tú el intelectual,ahora que el día ha llegado,que dirigiera el Canal,¡si no te hubieran matado!Sólo pido a Dios, Ascanio,el ser digno recipientedel íntimo sacrificioque tú hiciste por tu gente
- Este poema está dedicado a Ascanio Arosemena, el primer mártir panameño de la gesta heroica del 9 de enero de 1964, quien murió abatido por una bala norteamericana mientras ponía a salvo a heridos panameños desarmados. Fue escrito cuando el autor ingresó a la fuerza laboral del Canal de Panamá. Apareció en el boletín literario 'Palabras Sueltas' (05/ene/2005) y en la sección de 'Letras de Fuego' del diario 'La Estrella de Panamá' (09/ene/2005).