miel
Mientras dormía
llegaste a mis labios
con el panal de tu boca
pleno de miel y de ansias
Y me despertaste a esta nueva noche
con un dulce y callado deseo
No ha terminado aún nuestro beso,
cuando quiero otro
No te has marchado aún,
y ya te extraño
Mientras más te tengo,
más te necesito
¡Ven con tu panal y con tu ansias!
Yo siempre estaré aquí, esperándote,
con mi espada,
con el fuego
de mi instinto
Roberto Pérez-Franco
2000