hacerte mujer
Una estrella nace
estrella
en la bruma del horizonte
y no es hecha tal por el ojo que la admira
Una rosa nace
rosa
en el jardín, entre espinas,
y no es hecha tal por la mano que la acaricia
Así tú naciste
mujer
en tu propia naturaleza bella
y no eres hecha tal por este amante
que se complace en complacerte
y en despertarte a tu propia esencia
de rosa y de estrella
Roberto Pérez-Franco
2000