el águila
Contemplo desde lo alto
la silueta de tu pecho desnudo,
y me pareces un lago que resplandece bajo la luna
Como un águila nocturna te sobrevuelo
y en picada llego a ti:
capturo con mis garras los dos salmones rosa
que nadan agitados en tus senos
y los devoro mil veces
en un beso
Roberto Pérez-Franco
2000