alma mía
Alma mía
¡es tanta la fuerza de tu presencia!
¡es tanto el encanto que ejerces sobre este pobre diablo!
Bastaría que tú escogieses habitar en el Cielo
para que este demonio se tornara en un ángel
y se fuera a habitar junto a ti al Paraíso
Por estar más cerca de ti
el que antes era demonio
ahora es ángel
Y si el basilisco infiel te encerrase en su infierno
este nuevo ángel tuyo
bajaría al averno a rescatarte
pagando tu rescate con su propia vida
Tu has convertido al diablo en ángel
y luego al ángel en esclavo tuyo
Roberto Pérez-Franco