alma clara
Alma clara
fuiste fugaz
como una gota de lluvia que cae del cielo
llegaste por sorpresa
y partiste por sorpresa
Fuente de agua clara
demasiado pronto te marchaste
y me dejaste seco
sediento
sin ti
moribundo entre las llamas del infierno
que es no tenerte cerca
Alma clara
¡cómo deseo refrescar mi oído
con el caudal de tu risa!
¡cómo deseo refrescar mis labios
con el manantial de tus labios!
Quién diría que un demonio quiere beber
el agua del Alma
hasta saciarse...
Roberto Pérez-Franco