alma dulce
Alma dulce
te paseas entre demonios
con tu cuerpo de azúcar blanca
con tus cabellos de miel
con tu sonrisa de almíbar
con tus ojos de ámbar
Y no me temes
Tu corazón está sereno
cuando pasas junto a mí
Es mi corazón el que se inquieta
pues tiembla cuando te acercas
y vibra cuando percibe
la fragancia tenue de tu piel de ángel
hecha de maná y de nácar
Durante ese fugaz segundo
en el que pasas junto a mí
me rescatas de este infierno
y me llevas a tu Paraíso
de dulzura
Roberto Pérez-Franco