extraño

Te extraño

Extraño tu voz
tu manera de hablar
tu manera de hablarme

Extraño acariciar tu cabello
- cascada de hilos de oro -,
acariciarlo en secreto, tras tus espaldas

Extraño esa fuerza invisible,
cuya naturaleza desconozco,
que me hace tan feliz cuando estoy a tu lado

Extraño mirarte
explorarte en silencio,
sin que te des cuenta

Extraño la ráfaga cálida de tu mirada,
el frío de tu mano de lirio entre mis manos temblorosas

Te extraño

No me desprecies, pues yo no busco nada de tí
Piensa que un desprecio tuyo puede hacerme pedazos

Sé benévola
Sé consciente de tu propia fuerza

Roberto Pérez-Franco