no pido nada

Hoy conozco la gloria.
Hoy soy absolutamente feliz.
No necesito nada.

Ella lo es todo para mí, y hoy es mía.

He visto su corazón desnudo,
la he besado
y he naufragado en sus ojos.

Puedo morir, Señor.
No pido nada.

Roberto Pérez-Franco