tierra sagrada

Es tu cuerpo tierra sagrada
donde fluyen desbocadas mis ansias
como un torrente de flores,
con el perfume de nuestro amor.

Tu cuerpo, mi amor,
- hermosa joya que me enloquece -
estremece mis raíces de hombre
y me encrespa en locos deseos.
En ti estallo como una ola de pasión
o caigo suavemente, como rocío
sobre tu tierra.

Criatura única
de cuerpo increíble,
de curvas abismales y sublimes,
de blancas formas, de suave piel:
me pareces torneada para atormentarme,
para desesperarme con tu belleza ineludible
y para rendirme, enloquecido, abrazado a tu cintura.

Dios te moldeó
con sus manos de belleza,
te dió alas
y te soltó libre en el cielo de su Creación,
para demostrar que su obra sí es perfecta
y para que yo me arrojase, esclavizado,
a los pies de tu esplendor.

Roberto Pérez-Franco