mi rosa
Sostengo una rosa, una bella rosa en mis manos.
Entre mis dedos cuidadosos la acaricio
y siento que es frágil su cuerpo
y que son como suave seda sus pétalos de rojo encendido.
La acerco a mi rostro y cierro mis ojos.
Mi labio roza un pétalo fresco y se moja en su rocío,
y aspiro su exquisita fragancia.
Amor mío, se parece tanto a ti...
Roberto Pérez-Franco