Sitio Piedra Pintada:
Introducción
Amor a primera vista
Publicar en el diario La Prensa las fotografías del Sitio Polanco me sirvió para que muchas personas me hablaran sobre petrograbados que conocían. Por ejemplo, una noche fui a buscar a mi novia en casa de una amiga; la señora de la casa - quien había visto mis fotos en el diario - me mostró un recorte de periódico del año 1998 en donde se hablaba de los petrograbados en Calderas (Boquete). En el artículo aparecía una fotografía de una piedra plagada de dibujos extrañísimos; uno de ellos me llamó fuertemente la atención desde el primer instante - es el que muestro a continuación.

El autor propone que este caprichoso dibujo con forma de 'T barrigona' es un calendario para señalar los solsticios y equinoccios
Mi corazón se aceleró cuando lo ví. Llamé a mi novia (que ahora es mi esposa) y le mostré el dibujo con una sonrisa: "Sólo necesito que esté apuntando hacia el Este", le dije. Ella no comprendió, así que le expliqué: "Si este dibujo está apuntando hacia el Este o hacia el Oeste, entonces es un calendario, pero no de lluvias, sino para marcar los equinoccios y solsticios. Estos son los meses...". Y le expliqué. Su rostro de encendió de alegría. Como el escrito no indicaba la orientación de los dibujos, decidí visitar el sitio personalmente para verificar si apuntaban hacia donde yo creía.
El 13 de marzo de 2000 tomé 6 fotografías de la piedra de Los Olivos, y guardé 7 exposiciones del rollo de 13 para la piedra de Calderas.
La visita
Los padres de mi novia viven cerca del sitio, en David, así que el 18 de marzo fuimos con mi padre y un amigo a visitarlo. Mientras viajábamos en el automóvil, le dije a mi padre que mediría el ángulo entre la línea central del dibujo y los extremos, para ver si se aproximaba a 23.4°, que es el ángulo que hay entre los puntos donde está el Sol en el horizonte durante el solsticio y el equinoccio. Cuando llegué a la piedra, me llevé una gran sorpresa...
Descubrí que el calendario tenía dos círculos pequeños en los costados, los cuales no aparecían en la imagen del periódico. Comprendí entonces que la función de estos círculos era la de indicar el ángulo que yo presentía estaba incluído en el calendario, así que decidí medir el ángulo entre la línea central y uno de los círculos laterales (el izquierdo). El ángulo resultó ser de 23.2°, mucho más cercano de lo que yo esperaba. En ese momento, toda duda sobre el propósito de aquel dibujo se esfumó de mi mente: era, definitivamente, un calendario de solsticios y equinoccios.
Invito al lector a hacer su propia hipótesis.
Siguiente página: Ubicación geográfica
Roberto Pérez-Franco
Marzo 2000