Las uvas de la corrupción
La Prensa ha publicado que, en la disertación que hizo anoche Carlos Alberto Montaner en las instalaciones de la Biblioteca Nacional, el escritor y periodista cubano recalcó que es necesario aislar socialmente a los políticos involucrados en actos de corrupción. En mi opinión, la posición de Montaner debe ser compartida por todo aquel que aspire a adecentar la decadente política criolla antes de que las instituciones democráticas de nuestro país colapsen sobre sus cimientos.
La Presidenta Moscoso parece tener una aproximación al tema diametralmente opuesta a la de Montaner, como lo dio a entender en un acto oficial en Las Tablas, donde alabó efusivamente a Carlos Afú, y hasta bailó con él un tamborito. En ese momento, Afú ya había confesado públicamente haber recibido 6 mil dólares por su voto para la aprobación del contrato-ley del proyecto CEMIS, destapando así el escándalo de corrupción más notorio de los últimos lustros de la historia panameña.
La razón de fondo del baile de Moscoso y Afú me ha intrigado largamente. ¿Por qué la Presidenta no solamente no se esfuerza en distanciarse de un político que ha recibido dinero por su voto, como lo confesó él mismo - plata en mano - en televisión nacional, sino que llega al punto de bailar con él y elogiarlo públicamente en un acto oficial? No lo sé todavía, pero me viene a la mente una frase inmortal del sagaz ciego de El Lazarillo de Tormes, cuando - tras compartir un racimo de uvas con el joven bribón, le dice:
"Juraré yo a Dios que has tú comido las uvas tres a tres. [...] ¿Sabes en qué veo que las comiste de tres en tres? En que comía yo dos a dos y callabas".
Roberto Pérez-Franco
14/Abr/2004
Este artículo fue publicado en la sección Cartas del lector del diario La Prensa el 15 de abril de 2004, bajo el título "Comparto su opinión".