Otra vez, pueblo

A inicios del mes de noviembre de 1821, el pueblo panameño era una colonia española, con casi todas sus necesidades insatisfechas. A finales de ese mismo mes, el pueblo panameño era ya un territorio libre, unido por voluntad a la Gran Colombia. Lo que sucedió en esos pocos días cambió el rumbo de nuestra historia patria tanto como ningún otro momento del pasado lo había hecho.

El 10 de noviembre de 1821 se dio un levantamiento rebelde en la Villa de Los Santos, a quien Simón Bolívar bautizaría luego Ciudad Heroica en honor a estos mismos actos, y como premio a su coraje y pionerismo libertario.

La independencia del pueblo panameño se obtuvo en un lapso de tiempo relativamente corto. Veinte días bastaron para llevar aquel primer grito de "¡Independencia!" hasta la liberación total de las cadenas iberas. La explicación puede hallarse en el hecho de que la mayoría de las autoridades, armadas o no, eran panameñas y anhelaban la libertad tanto como los colonos. La sangre no bañó nuestra tierra tanto como otras tierras que igualmente lucharon por libertad, con menos suerte.

Ahora, 177 años después de aquel grito de independencia, un nuevo grito rebelde se ha levantado de la tierra santa y heroica de la Villa de Los Santos, que vuelve a pelear por su libre determinación ante los dictámenes erróneos y déspotas de un régimen que le ha menospreciado.

Roberto Pérez-Franco
06/Nov/1998