Maldad absoluta

Sócrates decía que la maldad no existe, pues lo que llamamos maldad es solamente ignorancia. Aunque la filosofía socrática se encuentra muy cercana a mi corazón, me resulta difícil no entender ciertos actos humanos como una muestra de maldad absoluta. Éste es el caso del asesinato, todavía no confirmado, de Margaret Hassan, la directora de CARE Internacional en Irak, quien se encontraba secuestrada en ese país, cuya nacionalidad poseía. Repudio esta atrocidad con todas mis fuerzas, como he repudiado toda violencia bajo cualquier etiqueta: llámesele guerra, genocidio, acto terrorista, insurgencia o contra-terrorismo. Indefensa, impotente, Hassan - quien dedicó lo mejor de su vida a tareas humanitarias - no representaba para sus captores ninguna amenaza. Su asesinato es cobarde e indefendible.

Roberto Pérez-Franco
17/Nov/2004