En defensa del esperanto

Soy panameño residente en Boston, Estados Unidos. En el artículo Sin cables, sin rollos, de Eduardo Verdú, se publica el siguiente texto:

"Sin embargo, a los críos nos apuntaron a academias de informática para aprender un lenguaje que, como el esperanto, se ha demostrado improductivo".

Permítame decirle que el señor Verdú yerra cuando dice que el esperanto es "improductivo". Actualmente, más de un millón de personas lo hablan, más de mil familias lo usan diariamente en sus hogares como primer idioma y cientos de libros cada año se publican en este idioma. Verdaderas joyas de la poesía y la prosa se han escrito directamente en esperanto, y se han traducido a otros idiomas.

Valdría la pena que su diario se comprometa con la verdad en lo que respecta al esperanto, pues no es la primera vez que aparece en sus páginas un comentario tan falso como ofensivo contra este idioma, que es una maravilla de lógica y una obra de arte.

Roberto Pérez-Franco
12/Feb/2004

Publicado en el diario español "El País" el 12 de febrero de 2004, en la sección "Madrid". Al pie del artículo, junto al nombre del autor, se lee: "Alumno del Massachusetts Institute of Technology, Boston."