Radio basura
Es como un exámen de llenar espacios: ellos ponen el estribillo y usted pone la letra. Los cantantes (¿será correcto llamarlos así?) dicen una cosa y los oyentes llenan en los espacios con la traducción correspondiente. Es una farsa para evitar la censura, una doble moral.
Miles de preciosas horas radiales se desperdician semanalmente en transmitir basura, basura que irá a llenar las cabezas de algunos chorlitos.
Dos horas radiales se dedican semanalmente en este país a transmitir música de los períodos barroco, clásico, romántico e impresionista. Dos horas... Después culpan a las escuelas por la falta de educación.
Roberto Pérez-Franco
16/May/1998