Impune
El presidente de la Conferencia Episcopal de Guatemala, Julio Martínez, expresó su temor de que el crimen del Obispo Gerardi quede en la impunidad.
Yo me pregunto: ¿cómo podría quedar impune? Es imposible: la justicia es inevitable. O tal vez yo entendí mal el mensaje del Galileo, pues entendí que la justicia la administra una mano superior a la humana, que premia lo bueno y castiga lo malo. ¿Por qué esperar que, en casos como el de Gerardi, o el de Gallegos, o incluso el de mi primo Hugo Spadafora Franco, la imperfecta ley humana haga justicia? La justicia de los hombres es una farsa. La justicia divina es perfecta, llega siempre y llega sola. Es cuestión de tiempo y paciencia. No nos corresponde a nosotros juzgar a nadie, culpable e inocente, y mucho menos cobrar venganza por nuestra mano: la justicia humana es, en la mayoría de los casos como éste, una venganza disfrazada.
Roberto Pérez-Franco
06/May/1998