Operap

Así dice el nuevo rap: Aldo Ranks y Danger Man, 'cantando ópera'. 'Cantando' no creo. Con algo de benevolencia podríamos conceder 'gritando', y que se guarden el vuelto. Pero, ¿ópera? Nunca. Eso no es ópera: es un fallido injerto de melodías de conocidas arias en tiempo de rap.

No se conformaron con llamar reggae a su rap barato (el reggae es otra cosa). Ahora quieren llamar a la misma lacra con el nombre de su antónimo: ópera. La ópera requiere un canto sublime, una trama, una escenografía y una orquesta completa.

A mí me suena a herejía. Han tomado extractos del Mesías de Händel (símbolo de la exaltación cristiana) y de La donna è mobile del Rigoleto de Verdi (pícaro canto a la feminidad) y los han molido y machacado hasta obtener un estribillo barato en el cual no queda rastro del hermoso original, para cantar - sobre estos restos - estupideces sobre matones y violencia. Hay un gran trecho entre Pavarotti y Aldo Ranks, por no mencionar que Kiri Te Kanawa infinitamente más sublime que Danger Man.

Ahora bien, si consideramos que hay una gran cantidad de personas (¿jóvenes?) para los cuales la palabra ópera no significa nada, apreciaremos el lado amable de la herejía: los seguidores del rapeo al menos se familiarizarán con el término.

Roberto Pérez-Franco
06/May/1998