Verso · 9 feb 2008

Velorio de Jesús

al Padre Conde

Velorio de Jesús en la placita,junto a la estatua de Rufina Alfaro...En tienda hecha de varas y de pencas,se encuentra el Nazareno meditando.
Dice la Biblia que la noche tristepasó el santo cordero agonizandohablando con su Padre, pide fuerzas,sabiéndose por nos crucificado.Esa noche de angustias veló a solas,negligencia que no nos perdonamos.Purgamos esta culpa con velarlo,arroparlo de púrpura y dorado,rodearlo de adorantes y de velas,con flores y con joyas coronarlo.
Velamos junto a ti, Señor, y hacemoslo que no hicimos hace dos mil años:esperar con los ojos bien abiertosa que el Hijo del Hombre sea entregadoa la pasión rebelde de las masasque quisieron del santo hacer soldado,para romper cadenas por la fuerza,grito judío contra el clarín romano,sin entender que el Reino de los Cielostrasciende las patrias de los humanos.
Miro tu efigie, con estampa seria,y pienso si el yeso habrá capturadoel gesto de ansiedad que en esa huertaen tu rostro se viera dibujadoal ver que todos duermen, y la lunaes la única que el ruego ha presenciado.Miro luego a los niños de mi pueblo,vestidos hoy de limpio en este rancho,tomando té de yerba, pan con queso,sentados en la alfombra, jugueteando.
¿Habrán estos niñitos comprendidoel mensaje de luz que ha regaladoel profeta de paz de Galilea,con corazón de niño y voz de santo?¿Sabrán las viejas grises, las beatas,mientras llevan las cuentas del rosario,que es noticia de amor y no de miedola que nos trajo el maestro solitario,que la muerte no es el fin de la vida,y que su mandamiento es solo amarnos?
Escucho entre el murmullo de los rezosel llanto del lejano campanario,¡campanas libertarias —vida y muerte—,campanas del templo San Atanasio!Con su voz de metal, llaman al puebloa velar con Jesús, fiel a su ladoen el rancho de varas y de pencas,rebaño arrepentido, congregado.¡Velorio de Jesús, Semana Santa!Recuerdos de la infancia, del pasado...