Verso · 15 jul 2007
La tumba vacía
En la caverna estaban los osuarios,perdidos en las colinas del tiempo,Los santos nombres en roca tallados,quietos los huesos nobles en encierro.Con anillo y galón ornamentaronla puerta de la tumba que escogieron,discípulos que luego lo grabaronen la cercana tumba de San Pedro,los mismos que murieron recordando,mientras los vivos la ruta perdieron.
La tumba de Talpiot ha confirmadolo que Qumran y Hammadi sugirieron,mas el rebaño ciego lo ha ignorado:prefieren no mutar lo que creyeron.El mito del Jesús resucitadotrocar por la verdad ya no pudieronlas criptas de un Yeshúa enamorado,de Mariamene e Mara y su herederoYehuda, de María y tres hermanos,Ya'akov, Matia y Yose, en el entierro.
San Judas Iscariote es insultadopor los que no comprenden su tormento:el ver a su rabbí crucificadotras cumplir la misión dándole un beso.Traición no es el hacer lo que es mandado;perfidia es desvirtuar lo verdadero,como hiciera el mitómano de Tarso,y el pescador de hombres Simón Pedro,negando a Magdalena y a Santiagosu primacía santa de maestros.
Lo que sobre esa piedra fue fundadoprisión de hombres es, que no algo eterno:el llanto de los niños abusados,la hoguera que quemó a miles por miedo,el dogma de cerebros asfixiados,la mitra del papado principescoque parceló el planeta en su reinado,espada más que cruz, de sangre y fuego,jerarcas de poder intoxicados,antípodas del noble Nazareno.
Sólo ve la verdad quien, liberado,abre los ojos y la busca, atento,en el mundo tangible, entre los astros,los niños harapientos y el silencio;quien sabe que ningún texto sagradoordena suprimir el pensamiento;quien duda del rigor del Vaticanoy distingue el buen vino del veneno;quien ve tras el Jesús resucitado,la historia de Yeshúa bar Yusef muerto.
Dadme sólo las reglas que ha enseñadoa los pobres del mundo el Galileo,las máximas que Kant ha predicado,de Spinoza la ética sin tiempo,lo que Socrátes busca y no ha encontrado,y la moral sin dogmas de Ingenieros.Dejadme así vivir como he soñado,guiando la razón al sentimiento,de vida el corazón enamorado,en búsqueda ardiendo el entendimiento,