Verso · 14 jul 2007

El Encuentro

a mi hermana Eka

Sobre una silla ancha,de mimbre y de madera,en la penumbra triste ysolemne de la acera,quieta y meditabunda,entre nietos la abuelael Encuentro del Cristocon la Virgen espera.
El anda de Jesús,coronado de velas,desde la calle largaaparece primera.Catorce mozalbetesen los hombros la llevan;chiquillos más pequeñosla miran tras las verjas.
El anda de María,en encajes envuelta,un minuto más tardellega por la derecha.Como una rosa blanca,con una luz interna,la madre resplandecebajo la luna llena.
El Cristo, paso a paso,como avanzando a tientas,meciéndose en su andaa la madre se acerca.La Virgen lo recibe,y la lágrima eternabesa la porcelanade la mejilla tierna.
En esta esquina nuestralos dos grupos se encuentran.Quiso la tradicióno el azar que así fuera.Esquina simple y mustia,¡esta noche eres bella!Esquina de mi infancia,de juegos de rayuela.
Pasaron muchos años,y me fui de mi tierra.La madre de mi padre,mi santa abuela, es muerta.La esquina, nuestra esquina,tiene fachada nueva.Pareciera que es otra,que de ayer no se acuerda.
Pero en Semana Santa,bajo la luna llena,la noche del Encuentro,mi gente en ella esperaa que la triste Virgen,en encajes envuelta,se tope con el Cristo,coronado de velas.