Lírica romántica · 1993–1999

tus ojos

No me atrevía,bella,a mirar tus ojos,pues temía que me quemaransus destellos de esmeralda
Más tarde,mi dulce bella,me arriesgué a mirarte a los ojos,y sentí vértigo al contemplarel hondo caoba de tus pupilas
Y cuando me armé de valory te miré fijo y de frente,tú también me miraste:una chispa viajóentre tus ojos y los míosy encendió en mi cuerpo un fuegoque desde entonces me consume
Ese fuego,amor mío,es como un haz de flamas de esmeraldaardiendo sobre fibras de caoba,igual a tus ojos divinosque me enamoran...
  1. Inspirado por una diva con ojos que cambian de color, de verde a marrón, dependiendo de la luz del sol.