Lírica romántica · 1993–1999
no cambies tu cuerpo
No hay nada más hermososobre esta tierra enorme,bajo este cielo infinito,que tu cuerpo,bella mía
Nada es más hermoso que túy tu inocente sonrisa rosada
No hay en todos los jardinesdos botones de rosa comparablesa tus dos senos de seda,que apuntan vibrantes hacia mi pasióncomo pequeñas pirámidesconstruidas con mis anhelos
No hay en la tierra enteracolumnas tan robustascomo tus piernas de mármol blanco,torneadas por un dios delirantetorturador de hombres,y amante de ángeles
No hay entre todas las criaturasuna angostura más sublimeque tu vertiginosa cintura,estrecho istmo erosionado por mis manos,en cuyas costas naufraga mi fortaleza
No cambies, bella mía,nada de tu cuerponi envidies a otras mujeresque carecen de tu encanto
Mira que cambiar cualquier detallesería profanar la perfección,romper la armonía exquisitade una obra de arte,sacrilegio impredonable,vano afán de mejorar lo inmejorable
Lo único comparable en este mundoa la hermosura de tu cuerpoes la honda y serena bellezaque escondes en tu alma