Lírica romántica · 1998

el sexto laberinto

Huyes de mis brazos y de mi mirada;corres y retozas entre los rosales.Te escondes cual niña; te ocultas y salesa verme buscarte en la viña encantada.
Ahora parece que fueses mi esclava:rendida a mis pies y dispuesta a servirmete tengo. Te hace feliz el consolarme.Me das todo lo que en mis noches soñaba.
Ahora parece que fueses mi diosa:postrado a tus pies y dispuesto a servirteme tienes. Me hace feliz el consentirte.Te doy lo que soy, mujer maravillosa.
¿Qué es el amor, amor, sino un bello juegoque juega la vida con mi corazón?
¿Qué es el amor, amor, sino una prisiónperfecta como un laberinto de fuego?