Lírica romántica · 1998
el noveno laberinto
Mi brazo se enrosca en torno a tu cintura.Mi boca y tu boca se unen en un beso.
Invade mi pecho una sensación pura,deseo irreprimible, mágico embeleso...
De rodillas caigo frente a tu figuray, en un suave abrazo, tus piernas apreso.
Entre estas columnas se encuentra un jardín.Y en este jardín, una rosa de fuegooculta sus pétalos color carmín,guardándolos en un laberinto ciego.Un pliego rosado junto a otro pliego,como un caracol... como un juego sin fin...
Acarician mis dedos tu flor ardiente,siento que el deseo me arrastra a un abismo,tan hondo y tan bello que mi alma presienteque de él no escapara ni el demonio mismo.